El hecho podría pasar desapercibido si no fuera por el significado casi "místico" que el episodio representa.
Y es que es cierto, desde los años 70 las canciones de Abba han sido transmitidas de generación en generación y acogidas con el mismo entusiasmo que en el momento en que fueron creadas. Son sin duda ese tipo de composiciones que gozan de un carisma especial, canciones que como pocas, disfrutan del privilegio de ser inmortales.
En mi caso, el ejemplo se cumple. Mi padre era un fan absoluto del grupo sueco y recuerdo desde bien pequeño los viajes en coche acompañado de sus canciones. Consecuencia: hoy día los dos somos fans.
¿Y cuál es la clave de esa inmortalidad? Pues quizá precisamente esa energía, esa positividad que Abba supo transmitir en cada una de sus creaciones. Una positividad que 40 años después es capaz de introducirse en la mente de una niña de 3 años rescatándola de la inconsciencia.
Y no es el único ejemplo de influencia positiva que Abba ha seguido mostrando desde su desaparición como grupo en 1982. En la ficción, sin ir más lejos, Toni Collette interpreta en 1994
"La boda de Muriel". Una interpretación magnífica de una chica australiana cuya máxima aspiración en la vida es casarse de blanco radiante protagonizando una boda de ensueño. Sin embargo, la vida de Muriel dista mucho de convertir ese sueño realidad. Componente de una familia freaky, con un padre tan sólo preocupado por enriquecerse y de disfrutar de su amante, con una madre poco más que un cero a la izquierda y sin una sola amiga en la que confiar, Muriel se refugia escuchando las canciones de Abba. Por que realmente, dichas canciones, le aportan aquello de lo que carecía en su vida diaria: felicidad.
Así es como "Dancing Queen" entre otros éxitos de Abba ejercieron una influencia fantástica sobre el futuro de Muriel.
¿Podemos hablar entonces de una especie de "Abba Terapia"? No lo sé, lo que si sé es que tras escuchar "Waterloo", "Dancing Queen" o "Mamma Mia" mi estado anímico es mucho mejor que el que tenía previamente a oírlas (a veces incluso llega a ser eufórico).
Aunque para euforia la que sentieron Meryl Streep, Pierce Brosnan entre otros en el rodaje de la película "Mamma Mia" (2008) . Basada en el musical del mismo nombre, "Mamma Mia" fue previamente llevada al teatro el 6 de Abril de 1999 con una recaudación increíble a sus espaldas. 9 años después se decidió llevar a la gran pantalla, para suerte de sus protagonistas, siendo capaz de transformar a la hoy ya sexagenaria Meryl Streep en prácticamente una adolescente. Incluso la protagonista declaró en su momento el motivo que la llevó a involucrarse en el proyecto:
"Bueno, vi el musical hace unos siete años, cuando vivía en Nueva York. Fue justo después del 11 S y todos teníamos la moral muy baja. Era el cumpleaños de mi hija y pensé, ¿qué puedo hacer? Así que me llevé a un montón de críos de diez años a ver el musical de Mamma Mía! que acababa de estrenarse. Fue genial, es algo indescriptible cómo se sintieron esos niños cuando salimos del musical y bailábamos por las calles. Recuerdo que nos detuvimos a comprar la banda sonora y todos los chavales volvieron a casa y empezaron a bailar las canciones. Fue algo revitalizante, nos devolvió la vida"
Y francamente, las imágenes hablan por sí solas:
Energía positiva, felicidad, revitalizante, vuelta a la vida...quien sabe. Yo por mi parte lo tengo claro y es por lo que sin ninguna duda el grupo se merece un espacio en mi blog. Sencillamente es así: Abba me flipa.
