Hace tiempo que quería traer esta escena a mi blog. Por varios motivos: por la calidad extrema de la interpretación, por la emoción contenida (y sin contener), por lo que me hizo reflexionar tras verla por primera vez, por entender nuevamente que el amor puede adquirir varias formas y significados, por descubrir que lo más importante es tener la capacidad de amar.Por situar este momento en la película. Francesca (Meryl Streep) es un ama de casa que ha dedicado su vida a cuidar de sus hijos y de su marido. Su día a día se limitaba a no tener aspiraciones más que la de atender a su familia dentro de los límites de su granja, en un pequeño pueblo de Iowa. Un día se cruza en su camino Robert (Clint Eastwood), fotógrafo de National Geographic que ha venido a hacer un reportaje sobre los puentes del condado. Ese encuentro va a suponer un antes y un después en la historia de Francesca. Durante los escasos días que comparten juntos Francesca se descubre también a sí misma, conoce lo que es el amor entregado, siente que tiene la oportunidad de dar un cambio radical a su existencia, toca la felicidad con los dedos por primera vez.
Pero como todos sabemos, la felicidad no dura eternamente. Robert se tiene que marchar y por supuesto le pide que lo deje todo y se vaya con él. Esta escena muestra de una forma bellísima la decisión que Francesca decide tomar.
Detalles que no se pueden pasar por alto al observar esta escena:
Clint Eastwood interpretando a Robert bajo la lluvia rogando con la mirada que Francesca huya con él (y esa sonrisa cómplice entre los dos que por desgracia lo dice todo).
Ese instante eterno en que Francesca está a punto de abrir la puerta de la furgoneta y salir corriendo para dejar atrás su vida
Y por último, fijaros en el detalle de la luz roja intermitente de la furgoneta de Robert. Simula el latido del corazón acelerado de Francesca, cuya intermitencia de luz va aumentando de velocidad a medida que sube el dramatismo de la escena. Absolutamente genial.
The Bridges of Madison County fue dirigida en 1995 por Clint Eastwood y está basada en la obra homónima de Robert James Waller. Meryl Streep fue nominada a los Oscar por su fantástica interpretación.
Para quien no la haya visto la recomiendo absolutamente. Es una joya.

